El concepto

Habitar la curiosidad

Cosmogonía es una historia de origen: cómo empieza un mundo, cómo nace una forma de ver, de sentir o de vivir. Habitar la curiosidad es dejarse llevar por una pregunta.

Una pregunta real

No una obra “sobre IA”. Una creación que nace de algo que te inquieta y te hace mirar dos veces.

Un territorio ancho

Un cuerpo, un barrio, un chat, un río, una lengua, una ausencia. Cualquier lugar donde algo importante está pasando.

Una mirada propia

Crear también es investigar, relacionar y experimentar para narrar el mundo de otro modo.

Cómo entender el concepto

Una invitación a mirar el mundo con otros ojos. No se trata de hacer una obra “sobre inteligencia artificial” ni de complicarlo todo: se trata de que tu creación nazca de una pregunta real.

Algo que te inquiete, te mueva o te haga mirar dos veces un lugar, una historia, un cuerpo o una experiencia. Y que lo hagas desde la comunicación o el diseño: imaginar, crear y habitar el territorio. Habitar la curiosidad es eso: dejarte llevar por una pregunta.

Cuando hablamos de territorio no hablamos solo de ruralidad o de ubicación geográfica. También hablamos de tu cuerpo, tu barrio, la pieza de tu abuela, una cancha, un río, una plaza, un chat, un recuerdo, un camino que recorres todos los días, una vereda que resiste, una familia, una comunidad digital, una frontera, una lengua, una costumbre o una ausencia. Cualquier lugar donde algo importante está pasando.

Buscamos obras que no se queden en la superficie: que se introduzcan en el mundo, lo exploren, lo sientan, lo interpreten y lo conviertan en imagen, relato, experiencia o propuesta visual.

Cosmogonía es una historia de origen: cómo empieza un mundo, cómo nace una forma de ver, de sentir o de vivir. La idea es que tu creación ayude a crear un mundo posible desde la curiosidad y desde tus orígenes. Algo como: “Yo habité ese territorio con preguntas. Lo miré desde adentro. Escuché sus orígenes, sus tensiones, sus memorias y sus formas de existir.”

Ejemplos detonantes por categoría

Ejemplos sencillos que implicarían un desarrollo profundo, conceptual, creativo y técnico. Son puntos de partida, no fórmulas.

Fotografía

Infraestructuras del cuidado

Serie sobre espacios mínimos donde se sostiene la vida cotidiana en un barrio periférico: la tienda que fía, la peluquería que escucha, la casa donde se presta internet. ¿Qué arquitecturas afectivas hacen habitable un lugar?

Cartografía del cuerpo trabajado

Ensayo visual sobre cuerpos atravesados por oficios: manos agrietadas, uniformes, cicatrices, herramientas incorporadas al gesto. ¿Cómo se inscribe el territorio en la carne?

Ilustración

Mitología de una ciudad híbrida

Personajes que habitan una ciudad hecha de cableado, laderas, datos, ruido, vigilancia y memorias barriales. ¿Qué entidades produciría un territorio atravesado por tecnología, desigualdad y deseo de comunidad?

Bestiario de los territorios invisibles

Territorios no siempre reconocidos como tales: el cuerpo trans, la casa de una migrante, la habitación gamer, el chat familiar, la cola del hospital, la huerta en una terraza.

Videocreación

Interfaz para escuchar una vereda

Archivo doméstico, sonido de campo, imagen satelital y error digital para explorar cómo una vereda existe a la vez como memoria, dato, paisaje y abandono estatal.

Protocolo de desaparición urbana

Un cuerpo que se funde con cámaras de seguridad, pantallas, rejas y señal digital: ¿bajo qué régimen de percepción ciertos cuerpos se vuelven legibles o descartables?

Documental

La política del agua en un barrio de ladera

Una comunidad que organiza su vida alrededor de la escasez y la defensa del agua: conflicto material, memoria colectiva y disputa por dignidad.

Volver al origen sin romantizarlo

Un retorno al lugar del que se salió por desplazamiento, estudio o ruptura: ¿qué significa volver a un lugar que ya no existe de la misma manera?

Ficción

La casa que archiva a sus habitantes

Una casa antigua que guarda y reproduce fragmentos de las vidas que la habitaron: el territorio doméstico como dispositivo de memoria, duelo y transmisión.

Una frontera en miniatura

Una portería, una tienda, un ascensor o una cancha donde se condensan tensiones de clase, género, pertenencia o control.

Transmedia

Veinte formas de no saber quién soy

La identidad a los 20 años como territorio de tránsito: diarios visuales, audios íntimos, piezas para redes y una plataforma que conecta versiones de “ser alguien”.

Todavía no llego a la edad que me dijeron

Relatos de quienes no encajan en la idea de que todo debe lograrse a cierta edad: testimonios, ilustración, cápsulas y recursos interactivos.

Quiénes convocan

  • Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid — Facultad de Comunicación Audiovisual
  • Corporación Universitaria Remington — Facultad de Diseño